La ciencia de la vida se soluciona dando respuestas a lo que te cuestionas.

Preguntas con respuestas ocultas

¡Buenos días!

La semana ha arrancado y estoy paralizada. Últimamente me pregunto, ¿Qué hago mal? ¿En que fallo? ¿Por qué no me encuentro como debiera haciendo todo lo que hago por mi salud?

No sé si alguna vez os habéis hecho estas preguntas, yo hay temporadas que no me las hago porque me encuentro bastante bien, pero últimamente no consigo ver la luz. Más bien no conseguía, pues la semana pasada y especialmente el fin de semana ha sido muy revelador. 

Me diréis que es lógico, que es lo más común que les ocurre a las personas hoy en día, pero os prometo que me había olvidado completamente de lo importante que es la gestión del tiempo. 

Buena planificación de tareas asegura una buena salud.

Desde hace 2 meses me hago la pregunta de por qué tengo esta dolencia en la espalda y no consigo mejorar mi salud aun comiendo sano, haciendo deporte, durmiendo suficiente, meditando y trabajando mis emociones. En la vida nos hacemos preguntas continuamente, consciente o inconscientemente y en mi opinión esto está muy bien, con un pequeño añadido: Hacer algo con las preguntas que nos hacemos para encontrar la solución. No vale solo con estar preguntándote cosas que incluso me van a generar más angustia o que son preguntas sin respuesta pues esto va a hacer que se pierda el tiempo, haya frustración e incluso generen problemas adicionales de salud, como era mi caso.  

Después de estar este tiempo haciéndome preguntas, finalmente encontré la respuesta y me he dado cuenta que sin querer en el proceso he estado utilizando algo parecido al método científico.  

Los pasos del método científico en modo resumido son:

  1. Formularse preguntas.
  2. Lanzar una hipótesis.
  3. Experimentar.
  4. Analizar resultados.
  5. Comprobar hipótesis y si no se cumple, volver a empezar. 

¿Cuál ha sido mi proceso inconscientemente seguido? 

Mis preguntas

Las preguntas realizadas a lo largo de las últimas semanas se pueden resumir en dos ¿Qué me falta en mi rutina para sentirme mejor? ¿Por qué tengo esta dolencia en la espalda? 

Hipótesis:

Mis hipótesis a lo largo de estos días han sido muy variadas. Si es verdad que el tema emocional es el factor fundamental de mi bienestar ya que soy una persona PAS (persona de alta sensibilidad) y suelo pasar los días montada en una montaña rusa emocional, cosa que a su vez reconozco, acepto y trabajo para mejorarlo. Además de “echarle la culpa” a mis estados emocionales, he llegado también a culpar a mi hígado por la dolencia de espalda. Hay investigaciones que dicen que el hígado y la dorsal están íntimamente relacionadas. El hígado es un gran filtro del cuerpo humano. Allí se metabolizan la fructosa, los medicamentos, el exceso de colesterol, alcohol entre otras cosas e incluso el cortisol fruto del estrés mental y/o emocional y el enfado (lo cual ha sido importante debido a la situación mundial provocada por el Covid-19). Cuando se satura el hígado, la zona dorsal parece resentirse produciendo dolores y contracturas. 

Experimentación.

Después de ir haciéndome estas preguntas e hipótesis además de tratar la contractura de la espalda, la cosa no ha mejorado. Me he limpiado el hígado, he hecho terapia para llevar mejor la situación del Covid-19, he seguido con mis hábitos de vida saludables, he ido a fisioterapia y rehabilitación para ayudar físicamente a descontracturar la zona y todavía sigo sin mejorar (eso sí, estoy saliendo reforzada mentalmente de la situación) 

Análisis de resultados.

Como yo soy una persona muy curiosa y detesto rendirme, he analizado y estudiado la situación y los resultados. Al final, el fin de semana ha sido muy revelador. Gracias a una reunión con una amiga por tema profesional en la cual hice mucha toma de conciencia y gracias al taller de formación Gestalt que tuve 2 días he visto la luz. MI PROBLEMA ES LA GESTIÓN DEL TIEMPO. 

La mala gestión del tiempo te puede hacer enfermar.

Sé que es obvio, que es un problema muy común y me ha pasado otras veces, pero hasta que no te das cuenta por ti mismo, no sirve de nada. Tienes que sentirlo, vivirlo e intuirlo porque si tú no eres capaz de ver el problema, por mucho que te lo digan será difícil trabajarlo. 

Plan de acción.

Estoy muy contenta de haber descubierto el origen de mi desequilibrio actual. Es verdad que mi vida tiene muchos frentes abiertos y soy una persona que tiene a mucha gente alrededor con necesidad de mí y yo de ellos.  Tengo cuatro hijos cada uno con sus gustos y necesidades. Mi pareja es mi mundo también para mí. Mi adorada profesión está presente en mi día a día. Cuidar de mi salud y el ciclismo me llevan tiempo y mis amigos son ingrediente imprescindible en mi salud mental. Me gustaría mucho poder disfrutar además del resto de mis familiares queridos y si no me pongo manos a la obra para organizarme y poder pasar tiempo con ellos, la vida se pasa. Me cuesta trabajo abarcar más y eso me hace en ocasiones sentirme mal pues también los necesito y necesito que estén bien. Hecho de menos poder acercarme más a mi hermano, mi madre, tíos y primos más queridos pues son muy importantes en mi vida y los quiero con locura. 

La vida moderna es compleja y a su vez muy bella. La prioridades no son siempre lo prioritario y los días pasan y se van quedando atrás cosas importantes. 

Después de esta toma de conciencia y reflexiones que he hecho esta última semana, elaboraré en los próximos días mi plan de acción, seleccionando las actividades que quiero o necesito llevar a cabo, el tiempo disponible y la distribución de tareas en las 168 horas que tiene la semana. 

Feliz lunes, espero que tengáis una buena semana y no dejéis de lado las cosas importantes que son las que al final van a determinar nuestra felicidad.

Espero que os haya resultado útil la información contenida en este post. Si te ha gustado compártelo y deja algún comentario.

Si quieres mejorar tu salud y una atención personalizada, contacta conmigo en el formulario de contacto. 

¡Feliz día!