Libérate del estrés y aumenta tu calidad de vida.

Nuestra relación con el entorno.

El cuerpo humano reacciona ante los estímulos que le vienen del exterior liberando una serie de hormonas y activando mecanismos con el fin de dar una respuesta adecuada a las exigencias del medio. El organismo posee un estado mínimo de estrés para asegurar su supervivencia y estar preparado ante los cambios del entorno. Esto es saludable y de no ser así podríamos sufrir accidentes o traumas que nos harían enfermar e incluso podríamos morir. Este es el estrés positivo que también se desencadena cuando reaccionamos frente a estímulos emocionantes como enamorarse, empezar un nuevo trabajo o comprarse una casa. Otra reacción positiva frente al estrés es cuando hay un peligro verdadero, es decir ser atacados físicamente o cuando tenemos que pegar una carrera porque vamos a perder el autobús.

Estrés negativo.

El problema ocurre cuando la respuesta al estrés es desproporcionada con respecto al estímulo o es prolongada en el tiempo. Estas situaciones son cada vez más frecuentes debido a las exigencias del estilo actual de vida y las demandas de la sociedad. Las expectativas personales son altas y la falta de gestión emocional nos conduce a un estrés prolongado que puede llegar a enfermarnos. Muchos de los trastornos y enfermedades actuales como hipertensión, enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2 y otras se han desencadenado, en algunos casos, por una acumulación en el tiempo de un estrés mal gestionado. Este puede ocasionar no solo un trastorno hormonal debido a la activación continua del sistema regulador del estrés sino también el hecho de que cuando estamos estresados nuestras elecciones no son siempre las mas saludables.

¿Cómo se desencadena la respuesta ante el estrés?

Cuando recibimos un estímulo, ya sea físico o psicológico, se activa el Hipotálamo que libera la hormona CRF ( Factor liberador de Corticotropina). Esta hormona llega a la Hipófisis la cual libera la hormona ACTH ( hormona Adenocorticotropa). Esta hormona es la que viaja por la sangre para llegar a las glándulas suprarrenales que producen la liberación de Cortisol ( entre otras hormonas) al torrente sanguíneo el cual viajará para ejercer su función actuando sobre distintos órganos del cuerpo. La Adrenalina (producida también en las glándulas suprarrenales) es también otra hormona que se encarga, junto al Cortisol, de lidiar con el estrés. La respuesta al estrés se conoce como respuesta lucha-huida ejecutada por el Sistema Nervioso Simpático. ¿Qué ocurre en éste momento? El Sistema Nervioso Simpático activado produce un cese de la digestión, la sangre se dirige hacia el sistema músculo-esquelético y prepara al cuerpo para la lucha o la huída. Aumenta el pulso, la tensión sanguínea, la glucosa y lípidos en sangre, las respiración, la sudoración y las pupilas se dilatan. También nos mantiene despiertos y con el cerebro activo para mantener la alerta, con la consecuente afección en el sueño. Este video de Disney explica muy bien todo el proceso del estrés.

Vuelta a la normalidad.

Ya hemos huido o nos hemos enfrentado a lo que nos acechaba, estamos a salvo y el organismo empieza a “apagar” su sistema anti-estrés para recuperar el equilibrio y reparar el cuerpo de los daños que hayan podido producirse con esa situación de estrés. De esto se encarga el Sistema Nervioso Parasimpático que anula al Sistema Nervioso Simpático. Cuando estamos tranquilos, tenemos nuestro Sistema Parasimpático activo, la digestión sigue su curso normal, la sangre vuelve a repartirse por todo el cuerpo y los niveles de metabolitos en sangre se regulan volviendo a un estado basal .El cuerpo repara las células dañadas como consecuencia de ésta situación estresánte. ( repuesta descanso-digestión).

Lidiar con el estrés.

No tener una manera de gestionar bien el estrés puede llegar a tener consecuencias nefastas para la salud. Mantener el Sistema Simpático activo la mayor parte del tiempo nos va a dar problemas digestivos, trastornos en el sueño, glucosa alta en sangre ( pre-diabetes) y al tener la respiración alterada vamos a tener carencia de oxígeno y no vamos a expulsar correctamente los desechos que eliminamos al expirar. Estos efectos son sólo una pincelada de los efectos dañinos del estrés. En última instancia, el estrés nos puede producir trastornos en la actividad mental, diabetes u otras enfermedades metabólicas, enfermedades cardíacas etc etc.

Al grano: Gestiona tu estrés de por vida.

Ahora que ya sabeis lo que ocurre cuando estamos estresados por mucho tiempo, os doy unos consejitos para poder manejar vuestro estrés a diario y tener el sistema a punto para cuando haga falta realmente.

  1. Aprende a respirar. Un problema de hoy en día es que vamos a acelerados incluso al respirar. Solemos hacer respiraciones cortas y con el pecho. Por el contrario, al hacer respiraciones largas y centrando la atención en el abdomen (en el vientre bajo) activamos el sistema Parasimpático y por tanto anulamos el sistema anti-estrés que tantos daños produce cuando se activa de forma prolongada y no necesaria. Dedícale unos minutos varias veces al día a sentarte tranquilo y con los ojos cerrados. Realiza inspiraciones lentas, hinchándo la barriga y alargando posteriormente la expiración. Centra tu atención en la respiración, no pienses en nada y si pensamientos vienen a tí, acógelos y los apartas suavemente de tu mente. Ponte una música tranquila y desconecta esos minutitos de lo que te preocupa. Empieza haciendo esto por la noche antes de acostarte, por la mañana cuando te levantes y utiliza éste método como herramienta en cualquier momento del día si te sientes agobiado o estresado. Parar no es perder el tiempo, es coger energía para hacer las cosas mejor y cuidar tu salud.
  2. No abuses de los estimulántes. Muchos de nosotros caemos en el circulo vicioso, cuando estamos estresados, de tomar café durante el día para mantenernos despiertos. Al finalizar el día y para relajarnos nos tomamos unas cervezas o un vino para desconectar . La consecuencia de esto es que con la cafeína y el alcohol entramos en un estado de activación que sumado al estrés hace que no durmamos bien, nos levantemos cansados y tengamos que recurrir al café de nuevo para mantenernos despejados. Disminuye la cafeína y el alcohol e hidrátate bebiendo mucha agua y tomando infusiones.
  3. Haz ejercicio. Propónte hacer ejercicio o practicar algún deporte varios días a la semana. La clave está en encontrar el que a tí te motiva. También dar largos paseos es igual de beneficioso. El ejercicio en general hace que se consuma el cortisol sobrante y reducir el estrés al liberar otro tipo de hormonas como endorfinas y dopamina.
  4. Organízate muy bien la semana dejando tiempo suficiente para cada tarea. Cuando tengas claro todo lo que debes/quieres hacer en la semana, estima el tiempo que necesitas para completar la tarea, dejando tiempo para imprevistos. Si te propones hacer más de lo que realmente puedes te frustrarás y desencadenarás la respuesta ante el estrés.
  5. Practica mindfulness en cada momento. En especial a la hora de comer. Mastica conscientemente, salivando cada bocado. Nota el sabor y la textura de los alimentos. Siente como se van deshaciendo en tu boca al masticar. Déjate envolver por los olores de la comida y disfruta ese momento que hará que la digestión, que empieza en la boca, lo haga de la forma adecuada. Es la única parte de la digestión sobre la que tenemos control voluntario. Aprovéchate.

 

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¡Feliz día!

Gracia L.O.V.E.

6 respuesta a “Libérate del estrés y aumenta tu calidad de vida.”

  1. Muy bueno Gracia!. Creo que con tus consejos y muy poquito tiempo cada día, podemos mejorar mucho nuestra calidad de vida y ser un poquito más felices. Me apunto al gracialove.
    Mucha suerte!!! 😜

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