La meditación y su asombroso poder.

El frenesí de la vida moderna.

Hoy en día está de moda todo lo que sea mindfulness, meditación, yoga, tai-chi y una serie de actividades que tienen como propósito relajarnos y hacernos parar un poco en medio de éste ritmo frenético de vida que llevamos.

Las obligaciones, necesidades y compromisos que cada día tenemos están haciendo que vivamos con un piloto automático encendido casi 24 horas de manera que la mayoría de las veces no llegamos a disfrutar de todo lo que hacemos, si es que llegamos a todo.

Yo no soy diferente de todos los demás y este ritmo de vida a veces me arrastra con él. Por eso tengo desarrolladas una serie de herramientas y hábitos que hacen que me centre en el momento presente y me esfuerce cada día en mejorar sin llegar a extenuarme.

Cada día me propongo hacer menos cosas, no porque las deje sin hacer sino porque en mi opinión hay que aprender a decir que no y cuidar nuestra salud sin saturarnos de obligaciones que en muchas ocasiones mas que venir impuestas de fuera, las imponemos nosotros desde dentro.

Mi historia.

Una de esas herramientas que descubrí no hace muchos años es la meditación.

Hay muchos tipos de meditaciones, yo diría tantas como personas, pues cada uno tiene su estilo y sus vivencias personales y eso influye en cada actividad que llevamos a cabo. Mas que hacer una definición formal de lo que es la meditación ( y además entiendo que habrá varios significados) os voy a contar mi experiencia con esta práctica, tal y como yo la he ido viviendo.

En la adolescencia cayó en mis manos un libro sobre meditación trascendental que me dejó fascinada. Esta meditación es una técnica mental simple y eficaz basada en la repetición de mantras. Por aquel entonces yo tenía ya el trastorno del atracón y estaba desesperada por encontrar algo que me diera paz. En la meditación trascendental encontré una ayuda pero pronto la olvidé y por aquel entonces, sin internet y sin recursos para investigar cayó en el olvido.

Cuando estaba embarazada de mi hija mayor practiqué la Sofrología. Este método incluye técnicas de relajación, ejercicios respiratorios, movimientos corporales y estrategias de activación mental que tienen como fin el conocimiento de uno mismo y el desarrollo de la consciencia. Para mí fue muy gratificante, en el centro de preparación al parto no solo practicábamos la Sofrología sino que también trabajábamos diferentes tipos de respiraciones para enfrentarnos al parto con fuerza y tranquilidad. Si quieres más información sobre la Sofrología puedes acudir a la web del Instituto Médico de Sofrología Caycediana. Igual que me ocurrió con la meditación trascendental, poco tiempo después cayó en el olvido.

Para meditar hace falta querer hacerlo.
La meditación me ha traído tranquilidad y fuerza a mi vida.

Ahora en éstos tres últimos años, entre mis estudios de coaching y mis investigaciones y experiencias con distinto tipos de relajación-meditación he encontrado mi estilo personal y una forma de encontrar un espacio donde descanso y renuevo mis fuerzas. Yo vivo este lugar de meditación de la siguiente manera:

-El espacio donde yo medito está dentro de mí, y allí es donde reside todo lo consciente que poseo ( lo que me doy cuenta y manejo en mi cabeza, mis pensamientos y mis deseos) y también abarca mi inconsciente, es decir todo aquello que hay dentro de mí que me hace funcionar sin necesidad de pensar y que se comunica conmigo continuamente sin yo escucharlo a veces. Este dejar estar, el confiar en mi subconsciente, es lo que me hace descansar.-

Medita en cualquier lugar.
Puedes meditar en cualquier entorno: en tu cuarto, en la calle, en el jardín o en la playa. No hay excusa para no empezar a practicar.

 

El subconsciente es sabio y nos mantiene vivos realizando todas nuestras funciones vitales, protegiéndonos y comunicándose con nosotros a través de señales, dolores, emociones, antojos y deseos. Por eso es tan importante escuchar tu cuerpo. Se comunica continuamente sin necesidad de palabras.

Cada día es diferente y he notado que no siempre me apetece meditar de la misma manera. Hay veces que me gusta meditar tan solo con música tranquila. Otras veces necesito una meditación guiada y otras simplemente medito en silencio. A veces me quedo con la mente en blanco en un estado de semi-inconsciencia, otras veces me vienen pensamientos, los aparto continuamente pero me cuesta mas «quedarme en blanco» y otras veces repito un mantra. Todas estas formas tienen algo en común:

  • Ojos cerrados.
  • Respiración diafragmática, muy lenta y conectada con mi ser interior.
  • Al comienzo pongo foco en relajar los músculos del cuerpo, en especial los del cuello, la espalda, los hombros y la cara que son los que mas se suelen cargar.

Dependiendo de lo larga que sea la meditación compruebo de vez en cuando éstas zonas de mi cuerpo y otras que puedan estar tensas aunque la verdad una vez que las relajo, se mantienen así bastante bien.

El último detalle de mi práctica es cuanto tiempo lo hago . Para mí lo más importante es que todos los días, aunque sea 1 minuto haga algo de meditación. En estos momentos de mi vida no soy muy constante en cuanto al horario, pero sí que todos los días ( con excepciones), sobre todo por la noche, le dedico un ratito.

Palabras clave a la hora de meditar.
Minfulness signica poner toda tu atención en algo. La meditación te ayuda a mejorar tu atención plena en todo lo que haces.

La meditación no es algo sin sentido que lo practicamos unos cuantos locos. Todos estos ejercicios respiratorios y técnicas mentales tienen validación científica y cada vez se está probando más su eficacia. Cuando estamos relajados, nuestro sistema nervioso parasimpático ( el que funciona en estado de reposo facilitando la digestión y el descanso) se activa y el sistema nervioso simpático que es su antagonista ( el que se encarga de la lucha o la huída cuando nos sentimos amenazados ante un peligro físico o mental) se inactiva. Si debido al estrés tenemos activado continuamente nuestro sistema simpático, difícilmente vamos a poder dormir bien, tener buenas digestiones y descansar. Es frecuente el insomnio y el intestino irritable o problemas intestinales en personas con altos niveles de estrés. Para saber más acerca del estrés puedes leer mi artículo sobre ello.

Además de los efectos sobre el sistema nervioso, la relajación proporciona más beneficios de los que te puedes imaginar. El simple hecho de dedicarle un par de minutos todos los días a una meditación de respiración consciente permite que la mente descanse. No hay que agobiarse si pensamientos vienen a nuestra mente, simplemente apártalos y vuelve a conectar con tu respiración. Los beneficios que os voy a nombrar a continuación están demostrados con numerosos estudios y además por lo que a mi respecta os podría decir que lo experimento en mi vida diaria. Mientras más practico meditación, menos estrés, más claridad de ideas tengo y mas fácil me resulta concentrarme en lo que hago. Es la mejor técnica para cuando estás bloqueado y no sabes por donde tirar.

Beneficios de la meditación:

  1. Acalla la mente y relaja.
  2. Potencia la salud mental.
  3. Mejora la memoria evitando el envejecimiento cerebral.
  4. Reduce el estrés y la ansiedad.
  5. Reduce la tensión sanguínea.
  6. Fortalece el sistema inmune.
  7. Reduce inflamación en el cuerpo mejorando la función hormonal.
  8. Mejora enfermedades con componente adictivo.

En éste interesante vídeo puedes aprender como la meditación afecta a varias partes del cerebro y los beneficios de la meditación sobre nuestra vida y envejecimiento.

La meditación no tiene edad. Sería muy beneficioso que desde niños nos acostumbraran a meditar y parar un poco, conectar con nuestro ser, conocernos a nosotros mismos para poder dar lo mejor de cada uno. Esta práctica no solo mejoraría la salud del niño sino también su entorno. Meditar ayuda a la gestión emocional y la aceptación de uno mismo. Podría ser una variante muy positiva de el clásico sillón de pensar para los niños. No es un castigo, es una forma de vivir ciertas experiencias en más profundidad y sacarles más jugo a éstas, tanto las buenas como las malas. Todas nuestras experiencias son de agradecer ya que tanto lo bueno como lo malo nos enseñan y siempre le sacamos provecho a esa enseñanza.

Meditación en niños.
Beneficios de la meditación a cualquier edad.

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¡Feliz día!

Gracia L.O.V.E.

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